viernes, 2 de julio de 2010

UNA PARED PARA CECILIA: Las tribulaciones de ser madre adoptiva y artista en la frontera norte







Estudié en la Escuela Nacional de Artes Plásticas y aprendí cosas importantes. Que el arte es un universo en constante cambio, un instrumento para romper barreras, abrir el espíritu, hablar con el alma, sacudir lo establecido, cuestionar lo cuestionable, echar a andar el pensamiento y hacernos entender el mundo con otros ojos, llevándonos lejos de lo mundano y cerca de lo majestuoso.

La otra cosa que aprendí es que los artistas generalmente son los seres más ególatras, ridículos, mimados y delicados que existen. Sobre todo en su etapa de formación, donde los que nos dedicamos a la artisteada fantaseamos con ser los nuevos Picassos o Mozarts y resultar unos genios desde nuestra más tierna juventud, mostrándole al mundo nuestro rostro de “me vale lo que diga la gente, yo lo hago por que quiero” mientras que volteamos furtivamente a ver nuestros sombreros, a ver quien deposita billetes, becas, notas periodísticas o elogios en nuestros blogs (o en nuestras revistas de cine independientes, ejem…) Por esa misma tendencia a buscar el aplauso, el artista muchas veces rechaza el sistema de vida común y corriente de crecer, casarse, tener hijos y criarlos, supuestamente porque le roban tiempo a la necesidad de expresarse, pero también, creo yo, porque le roban a uno el tiempo que podría usar recibiendo flores y aplausos por sus garabatos, brincos y gritos.

UNA PARED PARA CECILIA es una película de Hugo Rodríguez, con Jimena Guerra y Vladimir Zamudio, que trata sobre como una vida bohemia se encuentra de golpe con el deseo de echar raíces. CECILIA es una chica de Tijuana dispuesta a dedicarse toda su vida al arte sin caer en las normas establecidas para su rol como mujer. Se mantiene trabajando en una farmacia y pasa todo su tiempo dibujando, pintando y haciendo performances, aunque su escéptica madre le insista en que debe dedicarse a algo menos hippie. Su mayor desgracia en la vida es que la obliguen a pasar tiempo con sus parientes lejanos, pero fuera de eso, todo marcha relativamente bien. Un día, un niño llamado Rafael intenta robarse su mochila y sufre un accidente cuando ella lo detiene. Él va a parar al hospital. A Cecilia le preocupa el chavo y se decide a cuidarlo. De pronto están en una extraña relación como de hermanos, primero, que va mutando hasta el punto en que Cecilia se convierte en una mamá adoptiva no oficial para Rafael. Ella empieza a descubrir su instinto materno y siente que tener un hijo-discípulo no es tan malo después de todo… si no fuera porque al muchacho le interesa más salir a jugar con otros niños que dedicar todo el día a dibujar cairelitos en las paredes. Para acabarla de amolar, Rafael no está solo en el mundo. Su familia lo espera del otro lado de la frontera. Cecilia empieza a revalorar todo este asunto de la vida, la maternidad, y el sencillo hecho de tener a alguien a su lado, mientras su separación se hace inminente.

Con una trama muy sencilla, esta película te pone a pensar en todas esas cosas que muchas veces ignoramos. Te invita a ver la vida desde otros ángulos y a recordar como nos separan diferencias superfluas pero nos unen las mismas necesidades. Sorpresivamente, también da un retrato amable de la vida en Tijuana que se siente bastante real, sin caer en lugares comunes de violencia fronteriza, y tiene una riqueza visual que se agradece después de años de ver cine mexicano que parece filmado a través de un vidrio rayado.

Una película que bien podría ser un éxito veraniego para gustos sensibles. Me dejó con un buen sabor de boca y la confianza de saber que en la vida y en el arte, todavía se puede encontrar un poco de bondad.


por Abel

LOS VIENTOS DEL CINE VUELVEN A SOPLAR AL NORTE.



Al bello estado de Durango le pusieron el apodo de "tierra del cine" ya que hubo un tiempo en el que se filmaron varias películas extranjeras y nacionales en sus paisajes desérticos y montañosos.

Con el tiempo, las películas de vaqueros y aventureros en el desierto fueron perdiendo popularidad. La tierra del cine fue quedándose en el recuerdo y las cámaras se movieron a otros paisajes y modas, para de plano quedarse entre las cuatro paredes de un foro, algún callejón de una ciudad cosmopolita o enfrente de una pantalla verde gigantesca.

Desde entonces, Durango ha vivido un poco al margen de la escena cultural mexicana, pero últimamente han buscado ponerlo otra vez en el mapa del mundo del séptimo arte.

Una de esas propuestas es el Festival de Cine Mexicano que en éste 2010 se realizó por segunda ocasión.

Me dio gusto enterarme de que este festival existía. Como el nombre lo dice, el festival está dedicado únicamente a la producción nacional, lo cual es bastante bueno, ya que el cine nacional difícilmente se puede ver en salas comerciales, y si es en la provincia, peor. Por eso, el propósito del festival es lograr que estas producciones lleguen hasta estas lejanas tierras para estar al alcance del público duranguense.

Todas las funciones fueron gratuitas. Hubo un programa de documentales y otro de películas de ficción y cortos. No logré verlo todo pero lo que vi me gustó bastante. Los realizadores de cada película estuvieron presentes para hablar más sobre su trabajo y en general la respuesta del público fue buena.


Los documentales fueron exhibidos en la Universidad Politécnica. Una escuela que está literalmente en medio de la carretera Durango-México. Lo bueno fue que me llevaron en un camioncito de la Secretaría de Cultura porque no tenía la menor idea de como llegar hasta allá. Está bueno que hayan usado esa sede para los estudiantes, pero no tanto para el público en general (sobre todo para los que no tenemos carro). Sólo dos documentales no los exhibieron ahí: REVOLUCIONARIO DE CORAZÓN, que fue proyectado en el teatro Victoria, hermoso lugar, y NIÑO FIDENCIO: DE ROMA A ESPINAZO, que fue proyectado en el Museo del Aguacate, en un foro pequeñito. Las películas de ficción y los cortos fueron exhibidos en Citi Cinemas. Antes de cada función hubo mesas redondas donde se habló mucho y nutrido sobre el pasado, presente y futuro del cine mexicano, desde lanzarlo a todos los rincones olvidados del país hasta hacerlo crecer en el ciberespacio como hierba en tierra fértil. Hubo polémica, diversión, cultura, fiesta, y lo más importante, hubo mucha gente que a través de este gran evento se acordó o se enteró de por qué Durango tiene un lugar tan especial en el mundo del cine. Debo confesar que me quedé con las ganas de conocer a Cecilia Suárez y a Daniel Jiménez Cacho, pero me quedé completamente satisfecho de conocer a tanta gente talentosa y de ver tanto buen cine de calidad hecho en mi país. Después de tantos años de mirar al cine mexicano con escepticismo, me siento verdaderamente feliz.

por Abel

el Último Camino del Terror



Es muy importante para cualquier película, que los ojos que la vean estén abiertos a recibir con cierta sensibilidad el desarrollo del filme y mas aún el mensaje que viene envuelto en él, pero mientras por lo regular todos estamos abiertos a reír, a emocionarnos, a excitarnos, e incluso a llorar con un buen drama, o una buena comedia, sea de acción, ciencia ficción o aventura, pocos estamos casualmente receptivos a estresarnos, y sobresaltar nuestro organismo con choques de adrenalina, semejantes a los que tendríamos en una situación de vida o muerte real.

Pero, ¿por que alguien querría ver una película que transmita ese nivel de estrés?, por la misma razón que lo hacen todos los adictos al los deportes extremos, después de un gran choque de adrenalina, el cuerpo regresa todo nuestro metabolismo a la normalidad con un choque de endorfinas, la deliciosa droga humana.

Es por eso que las películas llenan una formula recurrente en la que te colman de adrenalina pero al final abren una ventana a la esperanza permitiendo que el sentir del cuerpo recobre una satisfactoria compostura acompañada de una leve nostalgia, pero por que te cuento todo esto sin siquiera mencionar algo de la película de este mes, bueno es por que la película que estoy considerando para este espacio en esta ocasión, no es una película de terror, ni siquiera entra en subcategoría de suspenso, es un buen drama post-apocalíptico y adaptación literaria llevada a la pantalla para plasmar un retroceso evolutivo en el comportamiento humano. “Una completa deshumanización”.

Hemos visto una y otra vez como tocan el tema del fin del mundo, de diferentes y catastróficas maneras, el planeta es puesto al borde de la destrucción, o incluso devastado por completo, pandemias bíblicas han arrasado con la población de la tierra dejando la esperanza en manos de un solo hombre, monstruosos invasores han llegado para declarar una guerra que no podemos ganar. Pero ¿y si, si fuera real?, si todo esto ¿si pasara algún día?, te has puesto a pensar que harías si sobrevivieras al fin del mundo, y tuvieras que luchar por subsistir a lo que queda el día después del final.

Esta película no es de terror, no es comercial, y nos pone en una realidad tan deprimente que te deja una pregunta en la mente, ¿y yo que haría si estuviera ahí?, con aciertos y errores esta acogedora interpretación de Viggo Mortensen, te mete en la mente que el único propósito: es sobrevivir, y si no logras sobrevivir, entonces es el de no sufrir a como de lugar a cualquier costo, al momento de verla podrías tomar una actitud aferrada a seguir viendo siempre lo mismo que el cine comercial te muestra en cada ocasión que toca el tema del “último holocausto” y sentir que esta película es decepcionante por que no salen; costosísimos efectos especiales, o Bruce Willis salvando de la mano de Will Smith al mundo de su verdugo; ó puedes ser receptivo para ponerte en el lugar de los personajes, para sentir su sufrimiento, su miseria, su impotencia ante una realidad que ya no existe y sentir un terror real a la desesperanza por un futuro que ya nunca mas va a ser normal.

Dirigida por John Hillcoat adaptada del libro “the Road” escrito por Cormac McCarthy, no es la primera película post-apocalíptica, pero si es de las más humanas, mejor actuadas, mejor dirigidas y con un esplendido despliegue de diseño de arte, en un sombrío futuro donde la esperanza ya no es una opción.

por CésaR

martes, 1 de junio de 2010

A 30 años después del estreno de una de las películas independientes mas importante en la historia del cine… EL IMPERIO CONTRAATACA



Estamos en plena celebración de los treinta años de una de las secuelas más impactantes y mejor logradas en la historia del cine, el pasado veinte de mayo se celebraron treinta años del estreno en estados unidos de “el imperio contraataca” la segunda entrega en orden de realización, quinta en orden de historia, de la famosa saga de Star Wars.

Desde el principio la película se enfrentó al problema de superar la historia, que de ninguna forma fue superada por los excepcionales efectos especiales, de su predecesora, sin embargo para esta segunda entrega no se podía confiar demasiado en el impacto de los efectos ya apreciados por los espectadores, por lo que se trabajo de forma muy inteligente sobre historias más profundas en los personajes.

Solo como un vistazo rápido de lo que la película ha logrado a lo largo de treinta años figura:

.El consagrar a Darth Vader como uno de los villanos más famosos del cine, si bien es cierto que su impacto tomó fuerza desde el momento en el que apareció en el trasbordador de la princesa Leia en los primeros minutos de “Una nueva esperanza”, no fue hasta este episodio que pudimos apreciar su verdadera malevolencia y su poder al máximo en el lado oscuro mientras ahorcaba a súbdito tras súbdito por su incompetencia, con el poder de la fuerza.

.La presentación del personaje terciario más famoso del Mundo (Boba Fett), aunque en las versiones remasterizadas por Lucas Boba Fett tiene una pequeña aparición en “Una nueva esperanza” en el anden de aterrizaje donde Han dialoga con Jabba por una extensión de tiempo para pagar su deuda al mafioso, esta escena no estaba incluida en la versión original, por lo que la primera vez que se observó a este legendario personaje en pantalla fue en la famosa escena de los caza recompensas contratados por el imperio para buscar al halcón milenario, “sin permiso para desintegrarlos”, como dato curioso el nombre de Boba Fett nunca es mencionado en “el imperio contraataca” solo es dado a conocer en los créditos finales.

.Otro punto clave de la película es la presentación del poderoso maestro jedi Yoda, que en un principio había sido diseñado como una especie de lagarto sobrealimentado y en otro boceto aparecía como una figura humanoide azul, sin embargo luego de concretar el diseño, la preocupación de Lucas se centró en este personaje marioneta, ya que podía resultar en un increíble acierto o una verdadera payasada si la gente no lograba concebir que Yoda realmente fuera un personaje de carne y hueso, ¿cuantos de nosotros hemos pensado seriamente en que Yoda es un montón de plástico y goma pintado?, un día mientras vean la película intenten apreciar la escena en el sistema Dagobah consientes de que solo es un muñeco…

.Y no podíamos dejar atrás la presentación de una de las escenas más memorables en la historia del cine, reconocida como un icono de la ciencia ficción, el momento en el que Darth Vader revela la verdad sobre el padre a Luke, momentos antes de la filmación Irvin Kershner (director de la película) se llevó a Mark Hamill (actor que representa el papel de Luke Skywalker) a su oficina y junto con una orden de que se lo callara por los próximos nueve meses, le reveló en privado lo que realmente diría Vader en la escena, ya que en el guión solo mencionaba que Obi-Wan había asesinado a su padre, Hamill logró la actuación perfecta con este dato y no fue hasta el momento del estreno cuando su amigo y coestrella Harrison Ford (Han Solo) le reclamó a Hamill el no haberle tenido la confianza de contárselo.

Es importante considerar que desde el principio Lucas tuvo en mente manejar la producción del filme de manera independiente, si bien Twentieth Century Fox distribuiría la película, no participó de ninguna forma en su producción, Lucas, con el dinero obtenido por el éxito de “Una nueva esperanza”, financió por completo el filme, con lo que logró consolidarse como uno de los más importantes cineastas independientes en el Mundo y gracias a esto recaudar los fondos para, de la misma forma, realizar “El regreso del Jedi”.

No por nada la película es considerada entre el amplio mundo de los seguidores de la saga como la mejor de todas, y a pesar de no contar con un final formal y lejos de resolver preguntas, abriendo más…, el imperio contraataca nos permite soñar, como lo hizo hace treinta años, en todas las historias que hubo antes y todas las que habrá después de su presentación en el mundo de Star Wars.

Por Daniel

AAA la película





La cultura pop Mexicana está situada entre la admiración por el primer mundo y el apego emocional masivo a las manifestaciones locales. En estos tiempos posmodernos, ya casi a nadie menor de los veinte años le emociona escuchar un mariachi a menos que esté borracho, en la ceremonia del grito de independencia, o que el mariachi en cuestión esté tocando rolas de los Doors. Hoy en día, el folklore nacional se ha ido alejando del corazón de las nuevas generaciones para dar lugar a los programas de tv, películas y canciones de moda con las que crecimos, independientemente de su calidad o propuesta.

De las pocas cosas que permanecen incansables en su pedestal de la memoria colectiva es la lucha libre. Junto con el Día de muertos y Frida Khalo, el espectáculo de los gladiadores enmascarados se ha convertido, para bien y para mal, en el rostro de México para el mundo. Con esto en mente, es raro que se hayan tardado tanto en sacar una película sobre el tema para tratar de jalar al público a las salas de cine. El acercamiento al mundo de las luchas por parte de los medios de entretenimiento de las últimas dos décadas ha sido más bien tímido. Comics, series de tv y películas han pretendido alejarse de la estrafalaria estética sesentera y tratado de darle un look mas serio. Algo así como lo que han hecho con Batman nuestros vecinos.

Pero ¿Como darle una estética de super heroes americanos a los habitantes de un mundo famoso por sus enfrentamientos con monstruos de hule y computadoras de cartón? La respuesta, mis amigos, está en el mágico mundo de los dibujos animados. Sería relativamente sencillo: usar el talento de algún buen equipo de ilustradores para darles una estetica de comic, un guión con estructura clásica de aventuras en tres actos, un buen talento de voces y voilà: una película emocionante para chicos y grandes donde los monstruos se ven espeluznantes en vez de risibles, y donde los luchadores se ven heroicos en vez de panzones.

Tristemente, ese no es el caso de AAA: LA PELÍCULA. Producida por ANIMA ESTUDIOS, quienes cometieron el error de tomar una premisa sin falla aparente y, no se si por las prisas o algo así, hacerla ver como un episodio muy largo del CHAVO ANIMADO.

Todo comienza en los años setenta cuando un científico loco obsesionado con la lucha libre envía a uno de sus robots asesinos a pelear contra dos luchadores que se enfrentan en la arena México. Uno de ellos lo detiene y de inmediato va a reclamarle al autor del incidente. Éste, por error, activa una máquina del tiempo y es enviado treinta y nueve años al futuro.

En la época actual, LA PARKA es el luchador mas pelmazo de México. Trata con la punta del zapato a su hermano menor, quien solo sueña con seguir los pasos de la familia, y tiene una disputa interminable con ABISMO NEGRO. De pronto, el hermano de Parka es secuestrado misteriosamente y todos los luchadores se ven amenazados por un extraño enemigo, que resulta ser... ¡El científico loco! Él los captura y los manda a distintas épocas y lugares del pasado para verlos enfrentarse contra los villanos de la historia.

Una historia de lucha libre no debe tener mayor ciencia. Por algo en BARTON FINK lo ponen como ejemplo de género fácil y barato. Pero esta película abusa de la simplicidad. Para empezar, nunca queda muy clara la razón por la que el villano pretende hacerles la vida imposible a los luchadores. En alguna parte menciona que lo único que quiere es hacer la lucha libre más "espectacular" Pero ¿una razón como esa es suficiente para dedicar toda una vida a construir robots gigantes y máquinas sofisticadas? ¿En verdad alguien invertiría tanto esfuerzo en lograr que el Perro Aguayo se viera más heroico? Además, el público de la lucha libre se la pasa muy bien pegando gritos y tirando carrilla sin necesidad de que la mala ciencia ficción entre en escena. Hay de villanos locos a locos a secas, de los que se quedan viendo la palma de su mano durante horas. Éste doctorcete parece pertenecer más a ésta última categoría.

La Parka y compañía son tan unidimensionales en su personalidad como en su diseño. Básicamente son personajes atléticos genéricos que solo sirven para contar chistes cada veinte segundos y pelear ocasionalmente. Algunos de sus chistes son verdaderamente graciosos, debo aceptarlo, pero no como para estar oyendo uno tras otro en una trama que carece demasiado de acción. Al final, los luchadores no quedan como héroes fantásticos, sino como una banda de bufones musculosos.

La animación deja mucho que desear. Básicamente tiene la calidad del Chavo animado, la cual no es mala... para la tele. Da la impresión de que no les dio tiempo de ponerle más empeño a esta película y tuvieron que resolverla de a rápido. No lo se, pero lo cierto es que cualquier episodio de BOB ESPONJA tiene más color y vida que ésta película.

AAA no le hace justicia a un género muy arraigado en nuestra cultura popular. Se ve más que nada, como una aspiración del primer mundo que se queda muy atrás. Sería muy divertido ver renacer el cine de luchadores con toda la parafernalia de la época actual. Hasta que ese momento llegue, lo que veremos serán solo intentos a medias como éste.

por Abel




Festival de Cannes 2010



El escribir del festival considero que es una actividad difícil, ya que uno tiene que describir, opinar e imaginarse situaciones, películas y actuaciones que estamos a un océano de distancia de apreciar.

Al buscar información acerca de lo acontecido en el festival de este año me encontré con varias situaciones que llamaron mi atención, en un principio cuando nació este evento se buscaba impulsar y dar a conocer lo mejor del cine mundial, pero en ese momento los deseos de los organizadores se vieron desvanecidos por la guerra que vivía el mundo. Los enfrentamientos fragmentaron y enemistaron países, a consecuencia de esto los fundadores deciden retomar el proyecto con la inquietud de crear un espacio donde la gente pudiera distraerse a través del séptimo arte; bajo estos principios considero que el festival tenía un fundamento sumamente importante: impulsar, buscar y dar a conocer creadores y participantes del mundo cinematográfico así como acercar países a través del cine. Pero lamentablemente el mundo mercadológico al cual hemos ido evolucionando empobreció y ha ido ocultando poco a poco las joyas extranjeras que este festival nos permite apreciar por buscar promocionar el próximo blockbuster de hollywood; otro aspecto que me pareció sumamente crítico es la elección del presidente del jurado de este año, no quiero pensar mal pero desde que escuche el nombre Tim Burton de inmediato lo ligue con popularidad, actualmente considero que este director más que ser cotizado por su trabajo, es empleado como acarreador de masas ya que su mayoría de seguidores son jóvenes que acuden a las salas de cines y claro iba a ser esto factor fundamental para que las nuevas generaciones voltearan a ver quien juzga, califica y organiza el festival.

De igual notoriedad e importancia para el desarrollo de este evento es el peso que juegan los medios de comunicación en difundir y promocionar el festival, al ser un evento de carácter internacional se busca que acudan representantes de medios informativos sino de todo el mundo por lo menos si que acudan reporteros de los países con películas participantes, y para mí es preocupante y lamentable que en México escaseé los espacios para la crítica y promoción del cine, y es triste ver como la popularidad y la publicidad le ganan a la razón y conocimientos, espantoso es ver a Loret de Mola, que teniendo la oportunidad de abrir una ventana para que México se empape de creadores, desarrolladores y actores del cine mundial, caiga en una serie de lamentables entrevistas y penosas declaraciones que evidencian la falta de entendimiento e información que este posee en el séptimo arte y eso solo por mencionar uno de los tantos que mal reportearon el festival, por que en cuanto fueron proyectadas las películas representantes de este país tal parece que se había finalizado el evento y solo nos recordaron que el festival continuaba al darnos a conocer la lista de ganadores.

Información y críticas acerca de las películas que contendieron y se mostraron en los días que duró el Festival de Cannes este año abundan a lo largo y ancho de la red, yo en este sitio no buscó hablar acerca de cintas que no observe ni acontecimientos que no presencie, no buscó crear tendencia a partir de juicios y opiniones de alguien más, de lo que si puedo hablarles es de la importancia de la apertura de espacios que proyecten un trabajo artístico, en este caso el cine, por que sea buena o mala la película alguien se tomó el tiempo, dinero y creatividad en plasmar sus ideas o un guión con la motivación de que su trabajo sea visto y lograr causar una impresión, si nadie ve las películas solo se crearía un montón de cinta muerta que los ojos nunca trajeron a la vida.

En ocasiones Hollywood nos hace olvidar con comerciales de dos horas que el cine es un arte y no una banalidad existen pequeños festivales y grandes festivales publicitados como el de Cannes que nos recuerdan que no solo los gringos hacen o mal hacen el cine, por que con todo y lo comercial que Cannes se ha vuelto sigue siendo una de las plataformas más importantes para los expositores cinematográficos y para el público mundial, no solo expone logros individuales sino que expone las carencias, apoyo, ideologías e inclusive educación de un país, este año nos mostró que 9 minutos de “aplausos” no es garantía para que Iñárritu se lleve la Palma de Oro frente a su contendiente tailandesa y que la presencia de México no pasó de largo al llevarse la película Año Bisiesto la Cámara de Oro, esperaremos haber que novedades nos depara el Cannes el próximo año y esperaremos a que existan más espacios para promover el cine mundial.

Por: Dulce M González

Destinado a volver una y otra vez de la muerte aquí es donde George comenzó todo…



Yo creo que si, aquí es donde se invento este genero; acertadamente y de pura chiripa George A. Romero comenzó con su obsesión con una película que se convirtió en un clásico del cine de terror y más aún un afortunado experimento de cine independiente.

En 1968 un par de jóvenes adultos se dirigen a visitar la tumba de su padre, cuando inhóspitamente el cataclismo de los muertos se desata. Si, ¡así es!, esté cliché nació aquí, explotado muchas veces en muchas películas la joven pareja que se queda en el camino desierto para confrontar una pesadilla de la que no se ve como se puedan salvar, pero no solo eso les será familiar al ver está película, un ejercito de Zombies devorando cuerpos humanos, un osado y valiente héroe negro, en un acertado primer papel principal para un actor afro americano, la casa en medio de la nada, invadida por un infierno nocturno, y sin mas ni menos el peor de los enemigos son aquellos que tienes a tu lado.

Todos estos elementos del lenguaje del cine de terror, nacieron dentro de está película, creo que la película no es más que un golpe de suerte, George se quedo varado en este subgénero del cine de terror, y logrando hacer cada ves una propuesta peor que la anterior, debo admitir que él es quien le dio forma y vida a los muertos tal cual los vemos en la actualidad, por que aún que él no fue el primero en levantar un cadáver en el mundo del celuloide, si fue quien lo hizo mejor que todos hasta ese momento y además de todo logro convertir este clásico en una película de culto y más aún si se preguntan por que sigue haciendo películas donde los Zombies son el principal recurso y tema, es por que tiene un sequito de seguidores que lo han convertido en un ícono.

Y tengo que admitir que me resulta interesante la manera en la que aborda el tema, nunca los repite siempre son Zombies pero con conflictos diferentes, y tal vez poco a poco logre llegar a un punto donde este tipo de monstruos mas que explotados en el cine cambien una vez más para por fin ver algo nuevo de este símbolo apocalíptico; después de todo ya lo logro una vez.

Planos lentos y largos, diálogos falsos y actuaciones mediocres, está película es obligada si te dices fan de estos indestructibles seres infernales; con dos trilogías y un pilón, definitivamente Geroge A. Romero es el máximo expositor de Zombies en la historia del cine de terror, bien o mal, churros o chafas, definitivamente él fue quien cambio a este ahora clásico monstruo del terror, y nos presento una nueva visión del fin de la humanidad.


por CésaR