lunes, 20 de febrero de 2012

El Exorcista

“Somewhere between science and superstition, there is another world. The world of darknes”

Hay algunas películas que logran trascender por la calidad de su técnica y su narrativa como es el caso de “El ciudadano Kane” (1941), hay otras que trascienden por la calidad de su historia y de sus emociones, como “Ladrón de bicicletas” (1948), pero hay algunas pocas que logran conjugar tanto un ambiente expresivo idóneo, como una historia potente, y por lo general estas cuantas películas se convierten en las bases para el desarrollo de sus respectivos géneros.

En el Exorcista encontramos una película generalmente considerada como el mejor filme de terror de la historia gracias al manejo de un mensaje fuerte y profundo, y al buen desarrollo del tema.

La película a diferencia de muchas otras de este género no se basa en miedos inmediatos, no toca fobias, ni se expresa directamente a través del gore o la violencia, sino que construye momentos a través de simbolismos, más al estilo del cine de suspenso, sin embargo de manera muy inteligente la película se transforma en una sola locación pasada la primera mitad y a partir de ese momento es un filme bastante agresivo y, en su más resiente entrega sin censura, con muy pocos instantes dejados a la imaginación.

La historia gira en torno a Chris Mac Neil (Ellen Burstyn) una actriz que viaja a Washington durante la filmación de una película, y su hija Regan Mac Neil (Linda Blair) quien comienza a sufrir de extraños arrebatos de violencia, preocupada y al no poder encontrar ayuda médica Chris busca a dos sacerdotes, el padre Merrin (Max von Sydow) y el padre Karras (Jason Miller) con la esperanza de poder recuperar a su hija.

El director William Friedkin manejó una narrativa muy similar a la empleada en la época, con cortes bruscos y pocos movimientos de cámara, lo que en su momento dejaba muchas cosas a la interpretación del espectador, sin embargo el Exorcista cuenta con un punto muy importante que logra hacer que la película trascienda, al final todos los momentos cierran en un clímax bastante fuerte, sin dejar nada inconcluso, la película se entiende a pesar de el ritmo “forzado” propio de los 70s y para cuando concluye esto se siente más como un acierto o como una verdadera genialidad para incomodar en todo momento al espectador, que como una carencia de ritmo.

Otro punto muy importante del filme es la música, creada por Steve Boeddeker, y utilizada en momentos bastante tranquilos de la historia permite poner nervioso al espectador varios minutos antes de que suceda el primer incidente. Además de que no hace falta mencionar la trascendencia del tema original del filme.

Como mencioné en la primera parte de este artículo la película se basa en simbolismos, mucho antes de comenzar la narrativa de la trama, antes siquiera de que arranque la secuencia de créditos iniciales el director nos presenta dos imágenes muy sencillas pero a la vez muy fuertes. En la primera vemos como se apaga la luz del cuarto de Regan, diciéndonos que se está perdiendo en la oscuridad y la siguiente imagen es la de una figura de una virgen en una iglesia rezando, mostrándonos al mismo tiempo al enemigo y la única forma de vencerlo.

De esta misma forma es llevada toda la narrativa a lo largo del filme que esta plagado de pequeños significantes y al mismo tiempo de pequeñas tomas construidas en base a imágenes fijas que aparecen de repente como por ejemplo la imagen demoníaca a través de toda la casa.

El filme se consolidó como un clásico instantáneo que marco época y en su momento se requirió de la presencia de ambulancias fuera de las salas en algunos países por el nivel de impacto que causaba en los espectadores.

La película es muy recomendable por si sola, tanto por manejar una muy buena narrativa como por la calidad de la historia y sin mencionar que es la película de terror que más dinero a ganado en la historia del cine, además de que cuenta con este extraño fenómeno que le otorga una imagen aún más macabra con el paso de los años y la identificación de los simbolismos por la forma en que estos trascienden con el tiempo.

Por Daniel

EL ÁRBOL DE LA VIDA

"¿Dónde estabas cuando yo fundaba la Tierra? ¿Cuando las estrellas todas del alba alababan, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?" Job 38:4,7


Conozco a una mujer que no es aficionada al cine. Es una señora madura con intereses y placeres sumamente alejados de las salas cinematográficas y de las pantallas televisivas. No le da la menor importancia a nombres de actores o directores.

Cuando ve una película, es porque algo en ella debe haberle llamado mucho la atención. Cierto día, al disponer de tiempo libre, asistió al cine con una amiga suya. Sin saber que había en cartelera, fueron dispuestas a ver la película que coincidiera con su horario de llegada. La próxima en exhibirse era una llamada "El árbol de la vida".

Entusiasmadas por ese título, entraron a verla creyendo que se trataría de un melodrama ligero con un edificante mensaje cristiano. Sin embargo, lo que vio la dejó con una mezcla de susto y confusión. Días después, al contarme esta anécdota, ella me la definió con una frase lapidaria: "Era una película bien rara, no le entendí nada"

Es la frase típica del cine de arte. De por sí esa etiqueta de "De arte" es difícil de definir, y las películas experimentales hacen el asunto todavía más complicado. Cuando ves una película "de arte" sin saber de antemano que es lo que vas a ver, corres el riesgo de terminar opinando una de tres: o está muy aburrida, o no le entendiste nada, o ambas.

El árbol de la vida fue, probablemente, la película de arte más polémica del 2011. Pero no por su audacia o crudeza, sino porque ni la crítica ni el público lograron entender de que rayos se trataba.

Con tanto comentario desfavorable, me esperaba lo peor. Debo admitir que soy un hombre de poca paciencia, y el cine abstracto no me es precisamente grato. Soy de los que refunfuñaron después de ver Mullholand Drive de David Lynch, por ejemplo, y no aguanto esas películas de tomas largas y planas donde los personajes contemplan el horizonte con cara de lelos.

Pero les tengo una buena noticia. El árbol de la vida no es una marihuanada sin sentido. Para empezar, tiene la gran ventaja de tener una trama coherente como base. Es la historia de un maduro hombre de negocios que recuerda su infancia y los hechos que lo marcaron: la muerte de su hermano, la severidad de su padre, la devoción que su madre le inculcó, las dudas existenciales que le surgían al enfrentarse con momentos trágicos, y todo se entremezcla con escenas de la naturaleza y el universo.

Un momento estamos viendo al padre reprender al hijo y de pronto nos vemos sobrevolando una majestuosa cascada, sin decir agua va nos lanzamos al espacio exterior y aterrizamos al lado de un dinosaurio. Mientras todo esto pasa, Escuchamos al hombre dialogar con alguien, asumo yo que con Dios, acerca del por qué de los misterios de la existencia.

Es cierto lo que dicen: Esta película tiene una estructura muy confusa. Mezcla tomas monumentales propias del cine contemplativo del estilo de Baraka y Koyaanisqatsi con una narrativa fragmentada que va del pasado al presente, y literalmente al principio y al final de los tiempos sin previo aviso. Parece que no se trata de nada, pero en realidad se trata de demasiadas cosas a la vez.

El elemento clave para captar su significado está en los diálogos. Son mínimos, pero certeros. Cada palabra le da sentido al caudal de imágenes que nos presentan. Y la música es maravillosa. Es una de las bandas sonoras más bellas que he escuchado. 

Más que una historia, es el retrato del proceso de maduración de una vida. Me recordó a aquella hermosa y también malentendida película de Darren Aronofsky, La fuente de la vida. Este no es un cine que te cuenta algo, es un cine que te hace sentir y te hace pensar.

También es un cine que te puede hacer roncar si lo ves sin advertencia previa. Para ver El árbol de la vida, tienes que saber que no te van a contar algo. Vas a experimentar sensaciones, atmósferas y visiones, y lo que entiendas dependerá de ti.

Esta película es como una tarjeta postal del Planeta Tierra y de la gente que lo habita. Aún más, es una postal de como se ve esa gente en relación con el más allá, la eternidad del espíritu y la infinitud el universo. La vida sigue, la gente muere, nada permanece igual. El Señor da y el Señor quita. Llegas al mundo a amar y a perder, a odiar y a reconciliarte, a dejar ir y a dar la bienvenida, a descubrir la belleza que te rodea y a padecer el dolor que te hará fuerte. Todo eso es El Arbol de la vida.

O más bien, como ya escribí antes, eso es lo que yo entendí. Igual y ustedes entienden otra cosa. En todo caso, vale la pena que vean esta película. A ver que les dice a ustedes.

Por Abel.

Forrest Gump

“Tal vez no sea muy inteligente, Jenny, pero sé lo que es el amor.”

Había una vez un hombre que nació en un hogar humilde. No era muy apuesto ni muy brillante. Nadie esperaba gran cosa de él, ni siquiera él mismo, y sin embargo, ayudó a hacer extraordinaria la vida de todas las personas que lo conocieron.

¿Donde radica el éxito de Forrest Gump? ¿Como puede ser tan cautivadora la historia de un muchacho con retraso mental que va por el mundo sin saber muy bien a donde quiere llegar? No es solo el hecho de que esta película haya sido repetida infinidad de veces en la televisión. Algo tiene que gran parte del público cinéfilo mundial la conoce, la vuelve a ver y se la sabe de memoria.

Quizás se debe a la personalidad tan entrañable de Forrest. Tom Hanks dejó atrás su faceta del Chavo Buena Onda y se consagró con su interpretación  de este hombre ingenuo y sensible, que podría llegar a ser desesperante a veces pero que en general da la impresión de ser un benévolo osote de peluche.

Tal vez es el encantador guión de Eric Roth. Ver a Forrest toparse con grandes personalidades del siglo XX sin siquiera darse cuenta nos provoca una sonrisa de simpatía similar a la que provoca ver a Marty McFly inventando el Rock and Roll y la patineta. Es un abrazo fraternal a la cultura pop con la que hemos crecido varias generaciones. Y este ingenioso gag que se repite a lo largo de toda la película nos lo creemos gracias a la estupenda realización comandada por Robert Zemeckis. La minuciosa ambientación de cada época y sobre todo, los sorprendentes efectos visuales que logran poner a Tom Hanks en momentos clave de la historia norteamericana sin que desentone para nada.

Hay quien dice que su éxito se debe a que Forrest representa el Sueño Americano ideal: El hombre común que a pesar de su ignorancia y torpeza llega a triunfar en la vida, lo cual en términos del American Way of Life se traduce en "Llegar a tener un chorro de varo", y lo mejor es que lo logra sin tener que hacer el menor esfuerzo.

Quizás hay algo de eso. Después de todo, Forrest vive en la nación de Homero Simpson, Peter Griffin, Ray Romano y demás patriarcas glorificadores de la estupidez como virtud. Otros, más cínicos, han visto un oculto mensaje machista en el contraste entre la vida de bonanzas del reservado Forrest y el camino lleno de problemas que vive la audaz Jenny, el eterno amor de su vida, como si esta historia fuera un sermón conservador disfrazado de blockbuster veraniego.

Pero hay algo más en Forrest Gump. Es una película que representa los viejos valores del cine como fuente de emotividad. En el mágico mundo del cine, hasta el vuelo de una mosca se puede volver poesía, y en Forrest Gump, los momentos mundanos de una vida normal se vuelven épicos. En otro tipo de película, nos habríamos concentrado en el drama de Forrest por su aparente falta de inteligencia, o en su tragedia romántica con Jenny.

En la vida real, un tipo como Forrest sería una persona querida y recordada entre sus seres queridos mas no una celebridad. Pero Forrest vive en el cine, y ahí, Forrest no fue solo el señor bonachón de la cuadra, fue el hombre que le dio forma al mundo como lo conocemos. El mensaje, si es que lo hay, puede ser que los grandes cambios en el mundo toman forma gracias a las acciones de las personas comunes. El héroe de la película puede vivir en cualquier barrio o pueblo, y sus acciones más pequeñas pueden ser la semilla de un acontecimiento enorme, que puede cambiar a la humanidad para bien o para mal.

En el fondo, todos somos Forrest, o por lo menos esperamos encontrarnos algún día con un tipo como él. Forrest Gump es de esas películas que te levantan de la cama y te hacen ver al mundo con ojos de esperanza. Creo que por eso todavía nos seguimos acordando de Bubba y del Teniente Dan y sus piernas mágicas. Creo que por eso hoy, cada vez que alguien se echa a correr como loco, nunca faltará quien piense o exclame un "¡Corre, Forrest, corre!"

Por Abel




La Piel que Habito

La obsesión de las personas con otras personas, los avances médicos que dan miedo, las personas que abusan de su poder, de su físico, o de su mente, personas que nacen para sobrevivir… que escriba quien quiera ser leído.

Me recordó un poco al ciempiés humano, y no precisamente porque ambas son integradas por cirujanos plásticos, maniáticos y traumados compulsivos que experimentan con el mamífero más dejado del mundo, el humano. Si no por todo lo que me hizo sentir y los cerca de 30 minutos que permanecí con la boca abierta.
Que bárbaro es el señor Pedro Almodóvar, siempre tocando temas de sexualidad, de preferencias sexuales, violencia, traumas psicológicos comunes y queridos con los que convivimos más de 6 horas a la semana.

El guión es estupendo, la caracterización, y la creación de personajes es… maravillosa, cada uno de los personajes defiende el argumento de porque los amas mientras vez la película pero el mismo filme mientras más avanza te recuerda porque los odias, entonces es una de esas películas que te mantiene sin parpadear, sin comer palomitas, sin besar a la pareja, por miedo a perderte algo. Es un filme extraordinario.

Completamente recomendable.

Las actuaciones están de lujo, la semiológica que maneja el director es tan poco notoria que esta increíble, es sutil como ver volar una pluma de ave.

Es un filme, que no me deja hablar de él, pero no puedo dejar de pensarle. Es casi como si estuviera prohibido contarla a quien no la ha visto porque sumerge una docena de sorpresas, tan inesperadas como los juguetes del día de Reyes, y no la quiero arruinar. Así que diré corran a verla, o dejen de leer… bajo advertencia no hay engaño.

La piel que habito a modo de chisme: ahí tienen que era un cirujano un poco traumado porque su esposa quien le puso el cuerno huyó con un tipo, pero típico chocaron y el auto se incendió, a él no le pasó nada, ella casi muere pero no, entonces el cirujano se propone hacerla hermosa de nuevo, y empiezan las investigaciones de procesos no probados aun en humanos, la señora ya quemada y fea de pronto se ve en un reflejo, y como no tenía conciencia de su estado, decide matarse pero sin querer la pequeña hija de ambos ve la muerte y queda un poco traumada, crece y en una de esas bodas del amigo, del hijo, del vecino, del compadre de la señora rica del pueblo… se enamora de un chico, el cual no pierde el tiempo y se la lleva al jardín de la mansión, el cirujano como buen padre corre a buscarla, y la encuentra inconsciente luego recibe tratamiento por los traumas generados en su vida, allí encerrada muere, el cirujano toma venganza… pero luego se enamora de… su creación. Ahí no acaba, ¿recuerdan al tipo con el
que la esposa huyó? Después te dicen quién es… y de ahí al final no pude cerrar la boca de lo impresionante que se me hizo el enredo porque está excelentemente bien llevado.

Es un filme que contiene sorpresa tras sorpresa, detalle tras detalle, y tejen una historia maravillosa. Tiene uno que otro error de secuencia, pero si no notaste el Rolex de Brad Pitt en Troya tu solito… estos errores pasarán de largo igual.

Lo último que quiero decir es... ¡ojalá gane! y ¡VEANLA!


Por Mony

Dimanche / Wild Life / The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore


Es bien sabido que los premios Oscar tienden a ser predecible en cuanto a sus entregas y que sus nominaciones usualmente están sopesadas por diferentes motivos críticos y que no solo la verdadera esencia artística de una obra cinematográfica influye para que una película sea nominada a x categoría.

Sin embargo hay un par de categorías que no están tan viciadas, al momento de hacer la selección de la terna, como otras; esas categorías por lo regular siempre otorgan el galardón al filme que de verdad lo amerita por sus características artesanales y su calidad de producción, me refiero a los nominados en la categoría de mejor corto y mejor corto animado, siendo de esta última de la que se trata este espacio.

Dimanche / Sunday / Domingo

Un cortometraje de Patrick Doyon que cautiva desde el comienzo; un pequeño niño canadiense que se ve atrapado en una tortuosa rutina dominical aprecia el mundo desde su punto de vista inocente y logra percatarse a lo largo de su día de cierto dolor y sufrimiento que están a presentes en nuestro entorno todo el tiempo, si contar mas de la trama, debo decirles que tiene un desenlace que le da un giro a la historia pero que deja una buena enseñanza en un muy buen mensaje.

La historia por un lado es muy sencilla, directa y clara, pero en cuanto puse un ojo en las primeras secuencias de imágenes quede atrapado bajo su concepto visual, maneja un estilo muy llamativo y original, con colores pálidos y tonos ocres a todo momento, pero no por eso deja de ser cautivador; y cabe destacar que en cuanto animación tradicional se refiere ciertamente aún que hemos hablado mucho de la técnica japonesa y de la estadounidense, hay que mencionar que los canadienses se llevan la corona en la variedad de estilos visuales que tienen, siempre son un ejemplo de artesanía.

Wild Life

Un cortometraje de Amanda Forbis y Wendy Tiby, una vez mas los canadienses hacen presencia en los Oscares con mas de un trabajo de animación, una historia muy sencilla un joven británico de clase alta que sueña con ser vaquero y se lanza a la conquista de América en 1909. Así de fácil la resume, muy buen desarrollo con muy buen mensaje, la vida es mas dura de lo que crees y esta llena de sorpresas.

Pero una vez mas lo más destacable es la animación, dejando de lado su increíble estilo visual, la animación es realmente una obra de arte, cuadro por cuadro, realizaron una enorme cantidad de pinturas y desarrollaron de esta manera toda una secuencia de imágenes que editadas en conjunto resultan en un inspirador cortometraje.

Y si no me creen piensen en esto, un filme de animación necesita entre 24 y 30 cuadros por segundo dependiendo la técnica, la animación tradicional corre a 30 cuadros para hacerlo mas fluido, así que si consideramos la cantidad de pinturas que debieron realizar para terminar su proyecto, bueno el resultado definitivamente debe ser considerador una obra de arte.

The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore

Un cortometraje de William Joyce y Brandon Oldenburg, un excelente experimento que mezcla la técnica del stop motion con la animación 3D, narrando una historia de fantasía única y conmovedora.
Un trágico acontecimiento arrasa con el pueblo destruyendo todo, dejando a la gente sin hogar y sin esperanzas, sin embargo en su andar el Sr. Morris Lessmore encuentra el foco de esperanza, que le dará claridad a su vida y a todos los que lo rodean. Todo esto atrapado dentro de un fantástico concepto visual, que explota la imaginación del espectador.

Y regresando a la técnica, bueno eso es lo que hace interesante a la terna de mejor corto animado, es tan sutil el manejo de la animación stop motion que engaña hasta el ojo mas entrenado, la fluidez del movimiento tanto de cámara como de los personajes animados en esta técnica se fusionan a la perfección con todos los detalles 3D, convirtiendo al proyecto en una verdadera pieza única y mi personal favorito para llevarse la estatuilla.

Los otros dos cortometrajes nominados son La Luna de Enrico Casarosa, trabajando en coproducción con Pixar, dejando a la famosa compañía, con está como su única oportunidad de obtener un poco de gloria en esta entrega del Oscar. Y A Morning Stroll un cortometraje británico que nos narra que pasa cuando un neoyorquino cruza su camino con un pollo para preguntarse, ¿Quién de los dos esta mas apto para vagar en la ciudad?

Aún que estos dos proyectos no se prestan para verse de manera gratuita fuera de festivales, les puedo adelantar que La Luna tiene toda la calidad que Pixar nos a presentado a lo largo de tantos años, y que A Morning Scroll es un experimento que combina una animación muy básica de palitos y bolitas, con animación tradicional y remata con secuencias 3D que le dan cierto encanto muy original al proyecto.

Sin embargo y sin importar cual de las 5 opciones gane, creo que lo mejor que se podría esperar seria la oportunidad de ver estos trabajos fuera de festivales y ojalá que de alguna manera pudiéramos tener acceso a ellos, y aún que esto suene a deseo de navidad, creo que estas son las producciones escogidas con mas objetividad de parte de la academia.

Por CésaR

Alfonso Cuarón

When people see some depth you never intended that's really cool, you just put on a face and say "Oh, yeah, that was deep". What are you going to say? I'm just a moron with luck?





Alfonso Cuarón nació el 28 de noviembre de 1961 en la ciudad de México, desde muy pequeño mostró interés por la cinematografía, pero no fue hasta sus cumpleaños número 12 que le obsequiaron una cámara con la que pudo comenzar a elaborar sus propias ideas, nunca tuvo muchos amigos y en ocasiones argumentaba ir a visitar a alguno cuando en realidad se iba solo al cine, su ambición era conocer todos los cines de la ciudad, gracias a que vivía cerca de los estudios Churubusco tuvo la oportunidad de acercarse y aprender cuanto le permitieran.

Al terminar la escuela Cuarón decidió estudiar cine, primero se presento en el CCC (centro de capacitación cinematográfica) pero fue rechazado porque en ese momento no se aceptaban estudiantes menores de 24 años, entonces se dirigió al CUEC (centro universitario de estudios cinematográficos) ahí conoció a muchas personas con las que más adelante colaboraría como Luis Estrada, Carlos Marcovich y Emmanuel Luvezki.

Luis Estrada dirigió un cortometraje titulado “Vengance is mine” en el cual ayudaron tanto Alfonso como Emmanuel, a los directores de la escuela no les pareció del todo que el corto estuviera hablado en inglés y a final de cuentas esto terminaría siendo el argumento para correr a Alfonso de la escuela, aunque también se ha manejado la historia de que Cuarón decidió salirse porque no le permitieron comercializar su trabajo.

Convertido en padre de familia Cuarón tuvo que dejar de lado sus aspiraciones cinematográficas y comenzó a trabajar en un museo, hasta que un día José Luis García Agraz y Fernando CáMara le ofrecieron un pequeño trabajo en “La Víspera” (1982) luego conseguiría ser asistente de director en la película de García “Nocaut”(1984).

Luego de unos años decidió que no quería volver a ser asistente de director y junto con su hermano Carlos comenzó a escribir el guión de la que sería su primera película “Solo con tu pareja” (1991), y aunque IMCINE (Instituto Mexicano de Cinematografía) ya había otorgado todos los auspicios de ese año a las respectivas producciones uno de los directores no pudo continuar con su proyecto y fue entonces que “Solo con tu Pareja” tomo su lugar, la película fue un enorme éxito obteniendo mucho reconocimiento en el festival de cine de Toronto.

Ya con cierta fama Alfonso viajo a los Ángeles en donde pudo trabajar dirigiendo algunos capítulos para series de televisión, hasta que finalmente fue contratado por Warner para dirigir Addicted to love (1995), pero una noche Alfonso leyó el guión de “La Princesita” (1995) y le encantó la historia así que habló con Warner para cambiar proyectos y lo logró.

Aunque a La Princesita no le fue demasiado bien en taquilla sí recibió dos nominaciones al óscar y ganó muchos premios alrededor del mundo. Entonces Cuarón recibió una invitación de Twenty Century Fox para dirigir una adaptación moderna del clásico de Charles Dickens “Grandes esperanzas” (1998), él realmente no quería hacer el trabajo, pero el estudio insistió y terminó aceptando.

Luego junto al productor Jorge Vergada creó la productora Anhelo y con esta filmaron su siguiente película “Y tu mamá también” la cual tubo un enorme éxito, se suponía que la siguiente producción de Cuarón sería “Niños del hombre” (2006) sin embargo mientras preparaba la producción Warner lo invitó a dirigir la tercera parte de la saga de “Harry Potter”, finalmente y bajo recomendación de Guillermo del Toro el director aceptó.

Actualmente Cuarón se encuentra en la post producción de la cinta “Gravity” a estrenarse este 2012.

Uno de los puntos más característicos del cine de este director es la integración de la cultura mexicana en sus producciones ya sea a través de diálogos o con simbolismos lo que convierte de inmediato al director en uno de los mayores exponentes del cine Mexicano a nivel Mundial.

Además sus producciones se caracterizan por una muy buena fotografía, gran ambientación y un sello de garantía que por lo general complace tanto a los críticos como a los espectadores, su película “La Princesita” a sido elogiada tanto en occidente como en oriente y aunque a “Grandes esperanzas” no le fue tan bien por tratarse de un gran clásico de los Estados Unidos (por lo que hubo muchos inconformes con que la dirigiera un Mexicano) la película es muy buena y aunque no pierde ese característico color verde del dinero y todo lo que este envuelve, el mensaje termina por atraparte.

Sin lugar a dudas no fue si no hasta que Alfonso tomo las riendas de la saga de “Harry Potter” que esta comenzó a tomar forma, no por nada le ofrecieron continuar con la saga completa, sin embargo es en “Niños del hombre” que pudimos disfrutar de un cine mas concienzudo, con increíbles actuaciones y extraordinarios planos secuencias que vinieron a darle clases hasta a los más experimentados, las expectativas se mantienen bastante altas con “Gravity” película que bajo líneas del propio Guillermo del Toro vendrá a revolucionar la narrativa del género de Thriller, sinceramente veo muy complicado que Alfonso nos decepcione.

Por Daniel

Moneyball

Bill Beane “There are rich teams and there are poor teams, then there's fifty-feet of crap, and then there's us”

Por lo general las historias que surgen en el deporte funcionan para desarrollar verdaderas leyendas en el cine, el hecho de basar historias tan emblemáticas en sucesos reales en los que las personas tienen que arriesgarlo todo para realizar sus sueños, convierte de inmediato a las producciones en lecciones de vida para el espectador.
   
Moneyball no es la excepción, basada en el rey de los deportes, se centra en la vida de Billy Beane manager general de los Oklands A’s y la forma en que revoluciono al deporte para hacer a un equipo “pobre” competitivo en tierra de gigantes, esencialmente la construcción del fuerte en base a los “feos”.

La película en general tiene muchos aciertos, técnicamente no le he encontrado errores, la narrativa es muy original y emocionante, presenta varios momentos en la trama construidos en base a cifras y otros tantos a ligeros comentarios precisos, lo que me lleva a hablar de una de las principales cualidades del filme, el guión, es muy bueno. Combina tanto el dramatismo por el éxito de cualquier cultura del deporte como una comedia muy sutil pero de muy alta calidad manejada a través del dialogo.

Hay que mencionar que la película no hubiera sido lo mismo sin Brad Pitt, son dos horas del actor a cuadro, pero a diferencia de películas como “Leyendas de pasión” de 1994 en esta ocasión no lo vemos de manera multifacética sino simplemente comprometido con un personaje “corriente” exponiendo a flor de piel sus emociones.

Además de Brad Pitt quien es el encargado de sopesar el peso de toda la trama también cabe mencionar las actuaciones a su alrededor que funcionan precisas para el desarrollo de la historia.

Un punto muy interesante del filme es que al parecer la película no esta basada en un deportista a diferencia de otras muchas películas del subgénero de drama deportivo, sino más bien en la vida de una persona detrás del equipo, una persona que difícilmente presenta su cara al público, un desconocido que no sale en tarjetas de béisbol y que a final de cuentas influye en el juego tanto o más como podría hacerlo cualquier pelotero.

Un detalle que me gustó mucho de la película y lo considero muy bueno es la narrativa, ya que, aunque el deporte podría resultar pesado para algunos no fanáticos, la película mezcla muy bien la narrativa para llevar al espectador a través de cada uno de los puntos más importantes del mismo, logrando que no se pierda el interés en ningún momento, todas las piezas parecen caer en el instante exacto en el lugar preciso.

Moneyball es una de mis principales recomendaciones, una de, a mi parecer, las dos mejores películas del año pasado y sin dudas una fuerte contendiente para la noche del Oscar, pero muy aparte de todo esto, una película muy recomendable tanto por la calidad de su narrativa por la de su mensaje.

Por Daniel